Una mujer empuja

una mujer empuja
el silencio en su
garganta
las noches sin dormir
cuidando a otros
empuja para adentro
sus vergüenzas
las esconde para que nadie
las vea
la vea
empuja el dolor
en sus ojos
el cansancio en sus
costillas
el hambre de sus ganas
el reloj le dijo cásate
ella quería mar
una mujer empuja el mar
que lleva dentro
convierte en sequía
sus lágrimas
hecha raíces
riega su propia tierra
pero no florece
una mujer empuja tanto
y no da la vida sino
su propia muerte

Un hombre camina

Un hombre camina

arrastra los pies

los brazos el corazón

la espalda dobla antes

de llegar al cuello

el cuello dobla antes

de llegar al rostro

el rostro dobla y se encuentra

una lágrima que también

dobla

y se encuentra a un hombre

que no se encuentra.

La niña, La Pinta y La Santa María

lo aprendí de

sus cruces

vientre   

           manos

                        MUJER

trabajo              

            hambre

                          INDIO

saber                 

          dios

                  HOMBRE

lo aprendí de

los siglos         

                 p e r p e t u a c i ó n

Mariposa

te escribo a años de distancia,

soy de procesos lentos,

la mueca de tu cara se borró

y sin embargo yo escucho tu risa todavía,

en mi pupila permanece fija

tu mirada tiesa y filosa

capaz de derrumbarme mil castillos

de un sarpazo,

siempre me pregunté

qué ausencias te visitaron ese día,

tu cabeza tan llena de jaulas

y sin cerrojos por donde escapar,

vos tan pájaro

pero el tiempo no construye cielos

sobre el silencio,

las palabras esta vez no llegaron

a salvarte,

el monstruo no perdona,

me tranquiliza creer

que tus pies de oruga

ahora son de mariposa

y ninguna jaula podrá detenerte,

te escribo a años de distancia,

como una carta que llega tarde

a una casa vacía de ventanas clausuradas,

pero este adiós es también

tu bienvenida